La pregunta que abre este texto surgió en el salón de clase. Algunos de mis alumnos pensaron de manera inmediata en aquellas máquinas de escribir de teclas duras y ruidosas. Otros, sin más, dijeron que sí. Hay aplicaciones que reproducen en la pantalla del celular o la computadora el mensaje dictado. Mi alumno no se refería ni a la primera, ni a la segunda. Pensaba más bien en una máquina que de manera autónoma generara novelas, poemas, cuentos, etc.
         Cuando pienso en los temas de la inteligencia artificial, de escritura inteligente, o bien, en el uso de robots en la vida diaria, siento dos cosas. Por un lado, fascinación ante esas máquinas poderosas o los alcances ilimitados en el campo, por ejemplo, de la medicina. Hace poco leía las grandes virtudes que tiene la cirugía robótica. Es la misma fascinación que siento cuando vuelvo a aquellos hombres que usaron y manipularon por vez primera el fuego. Por el otro, miedo y horror. El avance de la tecnología al servicio de unos cuantos y, ésta misma, con fines de destrucción. Destruir sociedades, pueblos, culturas; destruir la existencia.
         Que la inteligencia artificial llegará a formar parte de nuestra vida cotidiana, no cabe duda. Suplirá al hombre en los trabajos monótonos, repetitivos, dicen, y estos mismos generarán otro tipo de trabajos. ¿El hombre tendrá más tiempo para trabajar creativamente? Posiblemente. Las películas como Yo Robot, Eva, Wall-e, dejarán de ser ficción para convertirse en una realidad.
         A partir de esta inquietud generada en un salón de clase, surgieron varias preguntas. Por ejemplo ¿qué se entiende por máquina? ¿Cómo éstas pueden cambiar el concepto de literatura? ¿Qué es la creatividad? ¿Qué es la emoción? O incluso ¿Qué es el ser humano? Preguntas que debemos responder ante estos cambios. Hay avances, claro. Se ha intentado escribir poesía usando algoritmos, por ejemplo, el algoritmo Racter, creado en la década de 1970. Si retrocedemos, debemos citar a Alan Turing quien consideraba “que si una máquina podía mantener una conversación basada en un material escrito con un humano, con un dominio tal que el humano no pudiera discernir si estaba hablando con una máquina o un humano, se podría decir entonces que la máquina tiene inteligencia”.
         Otra historia. En 2008 la editorial rusa Astral SPb, de San Petesburgo, anunció el lanzamiento de la primera novela escrita por un ordenador. Se trata de una obra basada en la novela de León Tolstói, Anna Karenina, y ambientada en una isla desierta. Al programa informático PC Writer 2008, se le incorporó el vocabulario, el lenguaje y las herramientas narrativas de trece escritores rusos y de otros países de los siglos XIX y XX, además de los datos que perfilaban a los personajes de la obra, una trama y un tiempo y un lugar en los que desarrollar la historia. ¿Qué sucedió? En tres días, “ya había parido una novela”. Tras el proceso de corrección —el mismo que se lleva a cabo cuando el texto procede de la mano humana —, la novela fue publicada.
         Benjamin es la primera inteligencia artificial que escribe guiones. “Goodwin (que en su página web se define a sí mismo como ‘no poeta, tecnólogo creativo, científico de datos, graduado por la New York University y el MIT, y antiguo escritor fantasma para la administración Obama’) es un apasionado de las posibilidades que los ordenadores abren a las nuevas formas de narración y creación”. Junto al cineasta Oscar Sharp llevó a cabo Sunspring, el primer cortometraje de ciencia ficción escrito por una máquina.
         ThePoliceman’s Beard is Half Constructed, es el primer libro escrito por una computadora: En 2015 un premio fue concebido a una obra escrita por un robot: “el científico japónes Hitoshi Matsubara creó un robot sumamente inteligente dentro de las instalaciones de la Future University Hakodate, y en vez de presentar su ‘bebé’ al mundo o en lugar de venderlo a una marca de tecnología, prefirió ponerlo a prueba en el concurso literario Hoshi Shinichi Literary Award. Lo impresionante no es que el robot fuera admitido en el concurso, sino que logró pasar varias etapas con su obra titulada The day a computer writes a novel, la cual refleja una escritura impresionantemente humana”.
         Por último, cito el algoritmo llamado RKCP diseñado por Ray Kurzweil, un director de ingeniería de Google que cree firmemente en la inteligencia artificial. ¿Cómo funciona? “Se le proporciona a RKCP un texto fuente, El RKCP analiza el texto para detectar cómo se usa el lenguaje, y luego vuelve a generar el lenguaje que emula al primer texto”.
         En cada uno de estos ejemplos, la presencia del hombre es esencial. La pregunta de mi alumno, por ello, hasta el día de hoy no puede ser contestada enteramente. En algunos años o décadas, posiblemente exista una máquina autónoma que cumpla con el trabajo del creador, pero finalmente, lo producido será otra cosa. Una máquina definitivamente no puede escribir literatura. Es esta mi respuesta y argumento a continuación algunas razones:

1) La complejidad del ser humano. Como Ortega y Gasset, considero al hombre (como especie) hecho de circunstancias. De necesidades también. Cambia, se modifica, se adapta no sólo en lo físico, si no en lo espiritual. ¿Cómo podrá una máquina atrapar esas circunstancias, como podrá una máquina procesar lo contradictorio?

2) La máquina es un reflejo de lo que somos. Repite patrones, conductas, estilos, voces, estructuras. ¿Podrá repetir estados de ánimo, la euforia, el grito, el dolor, la indignación, la felicidad, los estertores de la pasión? ¿Podrá reflejar eso en su escritura? ¿Podrá ser original?

3) ¿Podrá autodeterminarse a partir del “reflejo activo de la conciencia”, a partir de la función reguladora de la moral y los valores? En síntesis ¿cómo asumirá en su escritura la condición esencial de la vida?

Las preguntas que a continuación planteo se alejan del entorno de la escritura, sin embargo, me parecen relevantes en esa convivencia futura con las máquinas inteligentes: ¿Podrán superar las debilidades del hombre, es decir, la corrupción, el odio, la avaricia, la envidia, los vicios, su afán de manipulación y de poder? Y finalmente: ¿No será peligroso que las máquinas controlen el mundo?
         La pregunta que inició este texto sigue dando vueltas en mi cabeza. Basta navegar en internet para darse cuenta de un sinfín de posturas en torno al tema. En Facebook lancé la misma pregunta: ¿Puede una máquina escribir literatura? Las respuestas fueron diversas y agradezco el tiempo de quienes me brindaron su aportación sobre el tema. Para el curioso dejo aquí el enlace y ojalá los motive para continuar la discusión en torno al futuro de la escritura.

Preguntaen Facebook

Página recomendada: Oscar Schwartz (http://botpoet.tumblr.com/). Gracias a Miguel Ángel Hernández por el aporte.


¿Para qué enseñar poesía? ¿Para qué sirve? ¿Por qué hablar de poemas cuando podemos hablar de tecnología, videojuegos, series de televisión? El docente se enfrenta a esta serie de cuestionamientos y más, cuando llega la hora de impartir el curso de poesía como parte de un programa académico. ¡Qué difícil es trabajar con grupos que no tienen el interés mínimo no sólo en la poesía, si no en la literatura misma! Además, como sabemos en México, los programas, las reformas educativas, las propuestas en torno a la lectura y la escritura, siempre están hechas al vapor.
         A la pregunta ¿qué entiendes por poesía? o ¿qué es la poesía? no exijo una definición inmediata. Es esta mi postura frente a mis alumnos. Hasta el día de hoy y, con muchos años de trabajo en ella, no logro concretar un concepto que la defina en todos los sentidos. Y eso, ocurre creo yo, con la mayoría de los poetas. Finalmente, creo que la definición no importa dentro del aula de clase; en cambio, importa que el alumno la descubra, la lea, la produzca.
         Encontré en Internet un texto que les voy a recomendar sobre todo porque aborda algunas técnicas que los docentes podemos aplicar. El texto es de Pedro Ángel Martín Rodríguez y Antonia Ma. Coello Mesa y es una propuesta pedagógica para enseñar gramática y poesía.
         Los autores insisten en algo fundamental ¿cómo podemos enseñar poesía si los profesores leemos únicamente los poemas contenidos en el libro de texto? Para enseñar poesía, concluyen, debemos estar contagiados de ella. Sólo así, podemos heredarla.
         El documento propone cuatro ejercicios. Les comparto los ejercicios a manera de índice y los invito a descargar el documento completo en donde los autores explican la dinámica a seguir en cada uno.

1. Primera actividad: Presentación de un poema
2. Segunda actividad: Poesía, categorías y estructuras gramaticales
3. Actividad tres: Creación de sus propios textos
4. Cuarta actividad: La coherencia textual




Hay una pregunta que suelo hacer a mis alumnos: ¿Cómo surge la escritura? Es, en apariencia, una cuestión sencilla y se puede responder, sin mayor dificultad, a partir de lo aprendido desde la educación secundaria. La escritura tiene su antecedente en los primeros símbolos, pictogramas, que aludían a los objetos que representaban. Es la respuesta de unos. Otros dirán que nació en el corazón del mundo sumerio (sin olvidar la escritura neolítica o los ejemplos de la escritura en China, en la India, etc.). ¿Y cuál es la intención? Entender que la escritura es resultado de grandes saltos “cualitativos”. Lo que antes era un río y al lado de él, un niño, (hablo de un dibujo) el ideograma vendrá a aportar un pensamiento más abstracto. El logograma (que podía ser un pictograma, un ideograma o el mismo logograma) designará más adelante una idea más completa.
            La pregunta también nos lleva a otro momento. La necesidad de dejar plasmado el paso del hombre por el mundo. La escritura y, en esto coinciden muchos estudiosos, nace como “algo mágico” porque transcribe el lenguaje. Las cosas del pasado gracias al lenguaje se sostienen y permanecen. La escritura se materializó en piedra, en papiro, en tablillas de cera; incorporó nuevos materiales: el códice, el pergamino, el papel, el libro impreso. Y, en nuestros días, el libro electrónico. La pregunta, como dije, es simple, pero funciona y nos introduce en otro tema fascinante: la expansión de la literatura, por supuesto, escrita.
            ¿Qué podemos agregar a esta reflexión? La importancia de escribir, de dejar como herencia el pensamiento. La vida cotidiana nos aleja del verdadero sentido de la escritura. Es decir, hablamos, escribimos y el pasado, en el cual se configuró la escritura, no existe. No obstante, el discurso oral y escrito, se sostiene en el pasado y en la evolución. Nuestros antepasados escribían en tablillas y nosotros lo hacemos en tablets. ¡Qué hermosa coincidencia! Escribimos en múltiples dispositivos. La escritura desde su origen se ha transformado y ha transformado al hombre. El debate en torno a la lectura y la producción de textos en un ambiente digitalizado sigue vigente como el hecho de escribir en comunidad. Se habla mucho de una escritura con el otro y no en solitario como años atrás. Agreguemos a lo dicho, aquella literatura que incluye dentro de su discurso emails, chats, tuits, etc.  
            Ignoro a dónde nos llevará la evolución de la escritura. Hoy hablamos de dispositivos móviles, de pantallas, de Ipads y no sé si en diez, veinte, treinta años, los estaremos utilizando. En su evolución, tal vez, u otras herramientas totalmente diferentes. Esto nos lleva a agregar más respuestas a una pregunta sencilla que gira en torno al surgimiento de la escritura.

Nota:

Está en línea un libro más de Bitácora de Vuelos Ediciones. Esta vez armamos, bajo una convocatoria, una Antología virtual de minificción. La selección de textos estuvo a cargo del escritor Jaime Muñoz Vargas y, no porque mi participación en ella haya sido absoluta, la publicación quedó hermosa. La pueden leer en línea en https://goo.gl/UqAaii [url acortada]

y quienes deseen el libro electrónico compatible con Kindle, Nook o aplicaciones como Aldiko, Calibre, Google Books, Overdrive, basta solicitarlo a mi correo electrónico nadiacontrerasavalos@gmail.com. La publicación es gratuita, como todos los libros que hacemos. 



Siempre que hablamos de festejos mi pensamiento acude a la casa paterna y a los grandes banquetes con los que nos referíamos a los cumpleaños de mi papá, mi mamá, abuelos, tíos. Veo los manteles largos y las grandes cazuelas con guisos o potajes. Luego la música, porque mi familia, sabe cantar. Eran las canciones y la destreza incomparable de mi tío David en la guitarra, por ejemplo. De tal manera debemos festejar a la poesía. Diré, desde lo más íntimo y explosivo de mis emociones, algunas de las razones para organizar en su honor una fiesta: 

a). Me salva. Insisto en este término porque la poesía efectivamente me ha salvado en muchas ocasiones. Me salvó del suicidio. Ahora, que el amor se funda y yo en él, esas intenciones están muy lejos pero cuando se es mucho más joven las puertas se cierran y es muy difícil mirar otras salidas.
b). Me ha dado muchos libros. Y los libros son hijos. Veo en cada uno, la vida, la experiencia, la memoria, los aciertos, los tropiezos; en síntesis, veo a la persona que soy justamente en este momento. 
c). La poesía une. Y aquí hablamos de los amigos, compañeros, colaboradores, proyectos que a la par crecen con nosotros. No sólo en el país, si no en el extranjero. Basta una asomadita al Internet para ver cuántos proyectos en común se realizan en torno a la poesía, cuántos festivales, publicaciones, revistas, comunidades, etc.
d). Proyectos. Bitácora de vuelos (http://rdbitacoradevuelos.blogspot.com/) hasta el día de hoy acumula 186 números publicados (o 186 domingos de actualizaciones); Poesía a favor de la paz, antología virtual de poesía (https://poesiacontralaviolencia.wordpress.com/) reúne a más de sesenta voces en torno a la paz; Poetas latinoamericanas para festejar el día internacional de la poesía (http://rdbitacoradevuelos.blogspot.mx/2016/03/poetas-latinoamericanas-para-celebrar.html), en colaboración con Rossy Evelin Lima, también poeta y gestora cultural; Ediciones virtuales (http://bitacoradevuelosediciones.blogspot.mx/),  al principio, tipo dossier, luego en formato de libro. Hemos publicado poesía, cuento, ensayo. 
e). Viajes, participaciones en otros estados, en otros países; lectores, seguidores, amigos y amigas que siempre brindan apoyo, consejo, etc.
f). La docencia. La primera vez que pisé un salón de clase fue para impartir un curso de poesía. Los salones de clase son mi segunda casa desde hace más de quince años. 
g. Mi familia. Llegué a Torreón y lo primero que la ciudad me ofreció fue presentar mi libro Lo que queda de mí (FETA, 2003). Esta fue la manera de adoptarme, de hacerme parte ahora del desierto, de las tolvaneras. Colima, mi estado natal, con su ingenio de altas chimeneas, con sus campos de caña, sus jardines, sus playas, se fusionaba con el nuevo paisaje. Una época muy triste, en parte, por ese desprendimiento y por el desprendimiento del amor propio donde está alguien que me hizo mucho daño. Pero la historia da sus vuelcos y brinda infinitas oportunidades. La poesía me ha dado una familia que completa este ciclo maravilloso y me impulsa siempre hacia adelante. Mi padre, mi madre y Alfredo, siempre a la cabeza de este barco.
h. Destino. Hay un dios, en efecto. Pero está La Poesía.

No sé por qué comencé a escribir poesía. En algún momento he comentado mi acercamiento al trabajo poético de Amado Nervo y cómo, a partir aquella lectura, descubrí (y aún lo hago) el universo infinito de la literatura. Comencé a leer y a escribir. ¿Por qué? Porque hasta el día de hoy la poesía, en particular, me permite expresar sin resabios mi interior. Tal vez no con la intención de mostrar nada, allá afuera abundan las vidas catastróficas. Sencillamente mostrar mi interpretación de las cosas del mundo, esa revelación. A partir de mi experiencia, entiendo que la labor del poeta es rescatar imágenes del mundo que se desmorona para, por medio del oficio, expresarlas limpias y transparentes. En síntesis, hacer visible lo invisible; hacer visible, lo fascinante.
            Con los años comencé a reflexionar sobre el proceso de escritura de la poesía. Puedo decir, sin salirnos de los propios géneros literarios, que no tiene nada en particular. Se escribe cuando la idea exige hacerse palpable en la hoja en blanco. Así, puedo asegurar, surge el cuento, la novela, etc. Una fuerza interna, un deseo de explosión. Para mí, es el género más noble que existe y, para hacerse posible, el poeta-niño, pone atención en los acontecimientos del mundo. Mi preocupación, en esa época, era dar voz a mi mundo interior, sólo eso; no tenía idea de que para escribir poesía había que leer muchísimo, estudiar, revisar formas, estilos, épocas, etc.
            Si quieres escribir poesía, lo único que te puedo decir, es que lo hagas como quien se arroja sin paracaídas desde la parte alta de la montaña. Porque finalmente debemos estar en esa cúspide para mirarlo todo. No sé si haya una única manera de escribir poesía, una receta universal. Creo más bien que cada persona-poeta-escritor establece sus procesos; cada uno, sus pócimas para inspirarse, escribir, culminar un poema, un libro. Dentro de estos procesos, los avances tecnológicos. El mundo cambia y también la literatura, la forma de acercarse a ella y de producirla. Pienso, por ejemplo, en aquella época en la que conocí la poesía de Amado Nervo y la poesía de Xavier Villaurrutia. El trabajo del poeta era en solitario frente a la hoja, el sonido de la máquina, el cúmulo de libros en el escritorio.
La era digital alteró todo. Hay poetas que se hacen en la web. La publicación, que antes podía durar semanas, meses o años, ahora es instantánea. Con sus virtudes y sus desventajas, la red ofrece una posibilidad de difusión sin igual. Ofrece también una escritura en comunidad y a través de las redes sociales. “Porque como el poema cabe en una página, es fácil leerlo. Es un poco más difícil para una persona leer una novela completa en una pantalla”, dice el poeta chileno Óscar Hahn. Vivimos la época de los influencers y los youtubers pero más allá de los videos y las imágenes están los poetas, en su mayoría jóvenes, que poco a poco construyen y consolidad un espacio.
            ¿Qué poetas que trabajan a partir de la web o hacen de las herramientas digitales una parte fundamental de su trabajo? Aquí una lista: Mónica Nepote (http://www.elem.mx/autor/datos/1924) es escritora, editora y gestora. Ha publicado los libros: Trazos de noche herida (Fondo Editorial Tierra Adentro, 1993), Islario (Filodecaballos, 2002), Hechos diversos (Ediciones Acapulco, 2011 y 2013) y Mi voz es mi pastor (Taimado Sioux Ediciones, 2014). Su trabajo tanto en la edición como en la escritura ha bordeado diversos medios: audiovisuales, digitales, sonoros y performáticos. Ha realizado los performances: Mi voz es mi pastor (en colaboración con Cinthya García Leyva), Nieve (En colaboración con Annuska Angulo y Juanpablo Avendaño) y colaboró con Gabriela Gordillo en Interfaces sonoras de tinta conductiva. Su trabajo se ha presentado tanto en muestras, festivales y laboratorios pluridisciplinarios como Verbo (2013 y 2015); Soledades, lecturas sonoras del imaginario gongorino (Centro Cultural de España, DF, 2014); Todos los originales serán destruidos (Galería Gaga, DF, 2014; Galería Libertad Querétaro, 2015) y MusicMakersHackLab (Laboratorio Arte Alameda, DF, 2015).
Romina Cazón (http://rominacazon.blogspot.mx/) Escritora, artista audio-visual y promotora cultural (Argentina, 1981). Sus textos se hallan parcialmente publicados en antologías, como también en revistas impresas y digitales de Latinoamérica y Europa.
Es autora de Con mis uñas de gata (poesía japonesa, 2008), Patria Ajena (poesía 2009), Del fondo de ningún vientre (poesía, 2012) y De sus piernas en mi cuello (cuentos, 2013), La mujer de Nazareno (2015). Ha publicado los libros de poesía visual: Artefatuo (2014), Materia On /Off (2014), Corderos (2014), Watch your step (2014), El decoro extraviado (2015), Volátiles (2015), Producto vencido (2015), Comprueba que eres humano (2015). Compiladora de Panorama de la poesía mexicana (poesía reunida, 2009). Dirige la revista de poesía, El humo. Es responsable de Ediciones El humo, Zona no verbal Poetas en mp3, y El poema del día es. En el cuerpo ajeno, (APOYARTE, 2014) y Todavía la sangre, son sus libros más recientes (2015). También puedes encontrarla en https://ideasdeunamujerebria.wordpress.com/
Loreto Sesma (https://www.youtube.com/user/loretosesma ) nació en Zaragoza, 1996. Estudiante de Periodismo bilingüe. Empieza de pequeña a escribir canciones hasta que la poesía llama a su puerta. Un buen día decide empezar a contar su historia en YouTube y reúne un ejército de salvavidas de más de 56.000 personas. Así, sobrevive a su primer libro, Naufragio en la 338, y junta el valor para llegar a tierra y emprender un nuevo viaje. Mañana no sabe qué pasará, lo único que tiene claro es que seguirá escribiendo.
Karen Villeda (http://www.poetronica.net/ ) A la fecha, ha publicado un libro para niños, Cuadrado de Cabeza (Edebé, 2015) y cuatro poemarios: Dodo (Conaculta, 2013), Constantinopla (Posdata Ediciones, 2013), Babia (UNAM, 2011) y Tesauro (Conaculta, 2010). Es Escritora Residente Honoraria del Programa Internacional de Escritura de la Universidad de Iowa y ha sido Miembro Destacado de The Ragdale Foundation. Ha obtenido becas del programa Jóvenes Creadores del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA), de Open Society Foundations y del Departamento de Estado de Estados Unidos. Ha merecido, entre otros reconocimientos, el Premio de la Juventud de la Ciudad de México 2014, el Premio Bellas Artes de Cuento Infantil "Juan de la Cabada" 2014, el Premio Nacional de Poesía Joven "Elías Nandino" 2013, el Primer Premio de poesía de la revista "Punto de Partida" 2008 y el IV Premio Nacional de Poesía para Niños "Narciso Mendoza" 2005. En POETronicA presenta sus trabajos con poesía y multimedia. Su interés por la poesía y su relación con diversos recursos tecnológicos empezó con LABO: laboratorio de ciberpoesía (www.labo.com.mx). Parte de su obra digital aparecerá en el tercer volumen de Electronic Literature Collection del Massachusetts Institute of Technology. Poemas suyos han sido traducidos al árabe, francés, inglés y al portugués. Ha publicado poemas también en Argentina, Brasil, Colombia, España, Estados Unidos, Guatemala y Venezuela. Ha traducido a John Keats al español y su traducción del poema largo "Lamia" será publicada próximamente.
Elvira Sastre (http://elvirasastre.net/poemas/). Elvira Sastre nace en Segovia el verano de 1992. La carrera poética de Elvira Sastre, la poesía visceral y directa que presenta así como su cercanía con el lector permiten a la poeta participar en festivales y eventos literarios de importancia tales como la Feria del Libro de Bogotá (FILBO), el Festival Eñe, la Feria del Libro de Madrid y de Soria, el Festival de Narradores Orales de Segovia, el Festival Inverso o el Encuentro Internacional de Poesía Ciudad de México 2015, y demás jornadas culturales. Del mismo modo, la poeta ha dado conferencias en varias universidades de Estados Unidos como North Georgia University, Emory University y Hofstra University.
Luna Miguel (http://www.lunamiguel.com/). Nació en Alcalá de Henares el 6 de noviembre de 1990, pero vive en Barcelona desde 2011. Trabaja como redactora en PlayGround Magazine y es editora de la sección PlayGround Books; textos suyos han aparecido en El País, Nylon, Público, La Vanguardia, El Cultural, Jot Down, Babelia, El Periódico y S Moda. Fue directora editorial de El Gaviero Ediciones y becaria y asistente editorial en Literatura Mondadori y Reservoir Books (2011-2013), así como community manager de la editorial Lumen. Ha publicado los libros de poesía Estar enfermo (La Bella Varsovia, 2010), Poetry is not dead (DVD, 2010 – La Bella Varsovia, 2013), Pensamientos estériles (Cangrejo Pistolero, 2011), La tumba del marinero (La Bella Varsovia, 2013) y Los estómagos (La Bella Varsovia, 2015).
Sergio Carrión (http://sergiocarrion.tumblr.com/) y Sara Bueno (http://sarabuho.blogspot.mx/) caben totalmente en esta lista. Por supuesto, esto es sólo una muestra. Hay infinidad de poetas en la web, recursos, páginas, videos, audios… que pueden complementar nuestro oficio. ¡Qué viva la poesía!

Texto publicado en La vereda, periodismo cultural en línea

Me han publicado un cuento en la Cantera Literaria en colaboración con Creators de VICE. Les comparto los dos primeros párrafos del cuento y ojalá continúen su lectura en el sitio de creators. Se invita a todos los cuentistas a seguir publicando sus cuentos en novelistik.com y compartirlo en Facebook o Twitter con el #CanteraLiteraria. ¡Tu cuento podría ser el siguiente! Más información en la fan page de Novelistik


"Caída Libre" es la tercera entrega de la cantera literaria, una entrañable colaboración entre Creators y Editorial Novelistik.

Caída libre 
por Nadia Contreras

Brota la sangre. En un parpadeo, los platos y los vasos toman el color intenso de la sangre. No veo la herida, sólo la sangre en delgados hilos que lo empapa todo. Y el dolor, estallando en el centro de mi mano como una granada. No cedo. Me sujeto fuertemente arriba de la muñeca y eso hace que el dolor disminuya. En algún lado leí que todo consiste en engañar al cerebro.

Ella, la que no debería ser mi madre, grita como cualquier madre ante la tragedia. Miente. Miente. Miente. La sangre se pierde entre los platos y se va por el sumidero del fregadero. Lo que realmente veo es la cara de la mujer que no debería ser mi madre y el pasillo largo de la clínica. La clínica es un infierno. Huele a enfermedad, a orines, a muerte. Ella ignora mis comentarios y me sienta de golpe en una de las sillas.

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