Después de un receso, retomamos nuestro concurso #EscribirPoesía. Observa la fotografía que antecede a este texto.
a) Piensa en esta imagen e intenta relacionarla con un episodio de tu vida.
b) Recuerda cada detalle de ese episodio; abre tus sentidos: huele, escucha, siente... Recuerda cómo llegaste a ese instante de tu vida.
c) Hagan que el momento en cuestión les cuente algo más, por ejemplo: ¿qué hay más allá de la misma imagen? ¿más allá del momento mismo en que alguien hizo la captura?
d) Escribe tus impresiones sobre ese momento. No te preocupes si las ideas de lo que escribes están desordenadas, lo importante aquí es la confesión que lograrás con el objeto en relación con tu vida.

VIGENCIA DEL CONCURSO 

El ejercicio cierra el sábado 8 de septiembre de 2018. Los autores de los poemas mejor realizados recibirán un diploma virtual y los poemas se publicarán en la revista Bitácora de vuelos

Usa la sección de "Comentarios" para escribir el poema o los poemas. Los mensajes se moderan, te pido un poco de paciencia para que los veas publicados.  

INVITACIÓN

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Periódico Entretodos, realizó a varios artistas y promotores culturales de Torreón, una entrevista relacionada con el quehacer cultural. Comparto mi aportación y, al final de ella, dejo el link, para que pueden descargar de Google Drive, la publicación. 

Periódico Entretodos [PE]: Una vez que tanto a nivel federal como municipal se votó ya por las autoridades de gobierno, ¿qué proponen, en concreto, para que uno y otro nivel de gobierno incentive, modifique, transforme y promueva en términos reales y de resultados el quehacer cultural?
Enumero algunas ideas:

  1. Hace falta una visión integral en cuanto a agenda cultural se refiere. Debe existir comunicación entre las distintas dependencias de gobierno, para poder hacer un proyecto que, aun partiendo de las diferentes necesidades de cada comunidad, pueda ejecutarse ampliamente.
  2. Es necesario mirar hacia los municipios, los ejidos, las comunidades pequeñas, las comunidades indígenas. Nadie debe quedar exento de los programas culturales.
  3. Revisar cada mecanismo que se usa para hacer llegar el arte y la cultura a la población, eliminar aquello que no funcione y crear nuevas estrategias, hablo de optimizar recursos, racionalizar si es necesario, aprovechar la sinergia que se pueda lograr entre los involucrados, utilizar de manera responsable la infraestructura ya existente, buscar la transversalidad en las propuestas. No sólo hacer festivales, o conciertos, o presentaciones o conferencias de relumbrón, sino que éstos verdaderamente contribuyan al desarrollo cultural, social y económico.
  4. Independientemente de las ideologías partidarias, preferencias sexuales y religiosas, se debe aprovechar también la energía, la creatividad de artistas, promotores, talleristas, compañías, sean individuales o colectivos, locales, para apoyar el fortalecimiento integral de la cultura, en los diferentes sectores de la sociedad, haciendo hincapié en aquellos más vulnerables: casa hogar, hospitales, migrantes, presos, etc. Por supuesto, retribuyendo económicamente el trabajo.
  5. Una de las cosas que no debemos olvidar, es el trabajo que se puede hacer con niños y adolescentes, quienes en la edad adulta, serán los futuros consumidores de las artes y la cultura.

[PE]: El tema de cultura ¿debe y tiene que pasar por el "factor" dinero? ¿No es también compromiso y responsabilidad generarla desde otras posibilidades?
Nadia Contreras [NC]: Este es un tema, por siglos, polémico. Si mal no recuerdo en los siglos XVI y XVII fue cuando diversos pensadores se dieron cuenta que las actividades artísticas, pese a su valor intrínseco, constituían una “desviación del uso del capital”. A partir de este momento se desarrollan diversas teorías para justificar o para definitivamente rechazar tal desviación. Mi opinión parte de que las secretarías de cultura, los institutos, las direcciones, forman definitivamente parte del organigrama de los gobiernos, por ello, deberíamos pensar seriamente en mecanismos que hagan autosuficiente el trabajo de las artes y la cultura para que poco a poco dependamos menos de los recursos del estado. Es decir, hacer uso efectivo de la combinación, iniciativa privada, organizaciones o particulares y mercado.
El trabajo con adolescentes y jóvenes me lleva a plantear siempre varias interrogantes: ¿Por qué no apostarle a la educación artística desde la edad temprana? ¿Comenzaríamos así a modificar la manera en que los niños y los adolescentes perciben el arte, sensibilizaríamos su percepción sobre el mundo que les corresponde vivir? Tal vez si sucediera, nos llevaría a ahorrar en asuntos del delito y a lograr públicos más fieles a las manifestaciones artísticas. Es decir, tendríamos siempre un público para la cultura de calidad. Los padres de familia, las escuelas, deben ser un factor determinante al compartir su gusto y pasión por las artes, llámese pintura, escultura, literatura, danza, etc.
Hablo de enfocar los dineros públicos a proyectos dirigidos principalmente a este sector de la sociedad. Hace días leí una nota en La vereda (https://goo.gl/1jLYhH)  y me pareció acertado el programa de “CreArte, 2018 Torreón”. Ves la participación de los niños y dices es una maravilla porque si seguimos insistiendo, lograremos ya por educación, necesidad, gusto, la participación del grueso de la población en diversos eventos, y un público, por supuesto, consumidor de propuestas artísticas de alto nivel.
La polémica tiene su sentido desde el punto de vista en que se vea. No me parece mal la aportación que hacen las dependencias de la federación o de los estados para la cultura y las artes, además son una parte de nuestros impuestos. Incluso, son un buen empujón para los jóvenes que se inician en las artes. En literatura destaco por ejemplo el Programa Tierra Adentro, que abre puertas, como así sucedió cuando publicaron uno de mis primeros libros. Son un aliciente, sin que esto nos lleve al término “precariedad”. Lo que importa aquí, es no depender solamente de estos recursos e interesarnos en una participación cada vez más decidida, más diversa, de empresas, particulares, organizaciones. Finalmente, los creadores y artistas, deben tener la certidumbre del trabajo remunerado.   

[PE]: Pareciera que hay espacios e instancias culturales y artísticas para creadores(as) afamados(as) y no para toda la sociedad en general. ¿Cómo corregir esto? ¿Cómo armonizar este punto?
[NC]: Olvidar a los artistas locales es una práctica común y más por ese supuesto de calidad: “es mejor si viene de fuera, si es extranjero”. Y no solo se aplica al arte, es como una regla de consumo, es decir, una tendencia homogeneizante resultado del mundo global. La presencia del artista foráneo es tan importante como la del artista local y más cuando el artista foráneo comparte a manera de taller, seminario, charla, etcétera, sus experiencias. Es decir, la experiencia global, por decirlo de algún modo, aplicada en un contexto local, vinculándose así el proceso artístico de uno y de otros. No hablo aquí de los artistas esos que de pronto aparecen, sino de un plan para cruzar experiencias artísticas. Son mecanismos que ya se realizan en Coahuila y que pueden a mediano y largo plazo, dar buenos resultados. Además, el uso de las herramientas digitales, facilitan estos encuentros. Seminarios, talleres, cursos, que se imparten en línea.
Los artistas locales deben involucrarse en la activad cultural participando en las diversas convocatorias o iniciativas que a lo largo del año se abren a través de las Secretaría de cultura y, las direcciones o los institutos. Convocatorias a certámenes, publicación de obra, participación en eventos culturales. Por parte de la Secretaria de Cultura del Estado, se tiene un abanico amplio de posibilidades para hacer presencia en diferentes momentos. Por ejemplo, circulan en internet las convocatorias para participar en la FIL Coahuila, para propuesta editorial, para formar parte del Festival Internacional Julio Torri. En junio, cerró la convocatoria del PECDA. Pensemos también en los concursos de poesía: Manuel Acuña y Enriqueta Ochoa. Agreguemos a los mencionados el trabajo que se hace en las universidades, el trabajo de los medios de comunicación que también son parte de la oferta cultural. Hay que considerar lo que realiza cada municipio en este rubro porque también sus ofertas son amplias.
Se comete un error cuando se desiste en participar a través de estos mecanismos, que no son los únicos, pero que son una parte de la estructura cultural. Se dicen que están arreglados, que corresponden a grupos, que los jurados, que los organizadores. Sin embargo, la participación es importante para disminuir estas incidencias. Si no participamos, si no nos involucramos, dejamos el camino libre para que se sigan efectuando las mismas mañas, sin embargo, si participamos, si lo hacemos presentando proyectos de calidad, viables, que cumplan con la parte de la retribución social, obligamos a cambiar las reglas del juego, además de incidir en la manera en que se deben repartir los dineros públicos. Una repartición reflexiva, crítica. Puede ser esta una forma de equilibrar la presencia del artista foráneo con la del artista local, considerando pagos justos para ambas partes.

[PE]: ¿Qué hacer con la falta de diálogo entre instituciones, instancias, promotores culturales y creadores artísticos? ¿Cómo lograr romper ese obstáculo? ¿Es necesario que haya diálogo entre las partes? ¿Por qué si y por qué no?
[NC]: Claro que es necesaria la comunicación entre cada una de las partes. Explico mis razones: Se habla de poner en práctica dinámicas que “extrapolen” el trabajo colaborativo. ¿Cuándo se ha convocado a los artistas, hablo de músicos, pintores, literatos, etcétera para plantear nuestra visión, proyectos, inquietudes, propuestas, ante las “autoridades” culturales? Es un vicio que veo sobre todo en los municipios, celosos unos de otros, y más si se trata de preferencias partidistas, formas de trabajo, o riñas felonas.
Además de que los proyectos se hacen para periodos de gobierno, sí hace falta crear un sistema de comunicación con la intención de crear redes de trabajo colaborativo. Enumero mi propuesta para incentivar el diálogo entre las partes:

  1. Mecanismos eficientes de creación y comunicación. El Facebook y el Twitter funcionan, desafortunadamente, como meros espacios de información, en este caso, me refiero a que dentro de la comunidad artística, será interesante contar con espacios enfocados a la construcción de propuestas o documentos (foros de trabajo colaborativo, charlas, coordinación de talleres, etc).
  2. El trabajo con base en las habilidades y el perfil de cada creador. A unos se les facilita el uso de la tecnología, a otros no, por ello, crear también las herramientas necesarias, para involucrarlos y que formen parte de la construcción y ejecución de un plan cultural acorde a su experiencia.
  3. No limitar sólo a promover portales, asistir a una exposición, a convertirnos en productores. Debemos generar espacios de trabajo colaborativo que permita al interesado, a ese público amante de la cultura y de las artes, a consumir lo que hacemos.
  4. Hay una frase muy cruel pero que es justo aplicar en la comunicación y en el trabajo colaborativo: “No toda la contribución es bienvenida”.  Lo que quiero decir es que no hay que perder de vista los objetivos, el plan, la visión de cada proyecto que se elabore. Si vamos a realizar proyectos que sólo hagan ruido, que acaparen momentáneamente las cámaras y las luces de los reflectores, pues estamos distorsionando la esencia del trabajo. Se debe tener el control de lo que se hace, se ofrece, en todo momento.
  5. No centralizar el trabajo en unos cuantos, de ahí que hablemos de grupos, colectivos, organizaciones, etc. Reforzar la cooperación entre ellas, no elitizar, y que exista transparencia en todas las prácticas. Como dije, la comunicación es necesaria y más aún saltar ese gran obstáculo que entorpece el trabajo cultural.

[PE]: En tu opinión ¿la cultura obedece a intereses personales, de grupo, de partido o ideológicos? ¿Cómo debería ser según tu experiencia?
[NC]: La cultura obedece más a la experiencia humana, la manera en que las personas, sea de manera individual o perteneciendo a un grupo, se posicionan, se relacionan, se definen dentro de una sociedad. Independientemente de que nos llamemos conquistados o conquistadores, la cultura va más allá de un interés personal, de grupo, de partido, e incluso ideológico. Lo digo, porque la cultura busca la relación entre cada uno de los ámbitos de la sociedad, para finalmente lograr la interculturalidad.
Vuelvo a mis alumnos y veo que responden a determinados casos, de una manera o de otra. Y esto tiene mucho que ver con la cultura, con esa transmisión que abordé cuando respondí a la primera pregunta. No se nace con cultura, se aprende a lo largo de los años, y es en ese proceso de socialización que se logra una identidad. ¿Quiénes están involucrados en el proceso?: la familia, la escuela, la religión, los medios de comunicación, las instancias culturales (vuelvo a ese aprendizaje del que también hablé), los creadores artísticos. Desafortunadamente ahora la cultura está condicionada por medios o grupos, sin embargo, el individuo debe ser capaz de reflexionar para crear un entorno de comunicación intercultural eficaz. La cultura es pues un puente de comunicación, en mi caso, en el salón de clase y en otro momento, a partir de mi trabajo literario, en donde se facilita el intercambio, la experiencia, las emociones, los sentimientos, los sentidos sobre nuestra sociedad, el mundo, sobre nosotros mismos y los otros.

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Publiqué en Escritoras Mexicanas mis comentarios sobre la novela Conejas de Marcela Zárate. También, pueden ver el video de la lectura en el canal de YouTube del proyecto Bitácora de vuelos.

La historia, el testimonio y el simbolismo en la novela Conejas de Marcela Zárate

La novela Conejas (Aurora Boreal ebook, 2017) de Marcela Zárate se funda en dos ejes: el pasado y el futuro. Es una novela que, por un lado, nos obliga a mirar lo que somos, es decir, ese cúmulo de experiencias como resultado del entorno familiar y social, cada una de nuestras aspiraciones, sueños, deseos, aquello que obligadamente hemos olvidado o pretendemos olvidar, y por el otro, la mirada hacia ese futuro al que nos aferramos con la idea de construirlo positivamente, deslumbrado por la dicha y la felicidad. En la cuarta de forros se explica el momento en que colindan los dos personajes protagonistas de Zárate: “Natsuki y Elisa se conocen en un avión que va a Fukuoka, Japón. Mientras platican sobre sus historias personales, entre nubes y sobre el Océano Pacífico, ambas descubren las razones que las han llevado a realizar esta travesía al otro lado del mundo: saltar a un final y a un inicio”. Continuar leyendo


Comenzaré a publicar mensualmente en Liberoamérica; agradezco a sus editores este espacio. Para iniciarme publiqué algunas reflexiones en torno al libro El entusiasmo de Remedios Zafra. 

El sujeto creador aniquilado. Reflexiones en torno al libro “El entusiasmo” de Remedios Zafra

Si nos dejamos llevar por la fascinación de la tecnología, volamos. La tecnología, en espacios infinitos y minúsculos (la microcirugía, por ejemplo), revienta la mente por más serena que sea, por más mesurada. La tecnología, puesta por ejemplo, en cualquier dispositivo móvil, es una puerta y basta abrirla para entrar en un mundo donde cada dato, cada protocolo, representa la elección de la persona que queremos ser o el giro que estemos dispuestos a otorgarle.

Hasta este punto, todo es perfecto. Remedios Zafra, en su libro El entusiasmo, Premio Anagrama de Ensayo 2017, revierte este hechizo. Nos jala de los cabellos y nos sienta (es un libro que no podemos leer de pie) a mirar la otra cara de esta relación que inició décadas atrás. Ella a su vez, la retomará a partir de la Sibila, personaje que cruza lado a lado el libro. Pero la Sibila de Zafra no predice el futuro, don que le era atribuido por griegos y romanos. La Sibila, vive el futuro, es decir, el ahora, y tiene el nombre de cada uno de nosotros, y tiene aspiraciones creativas y pocos recursos. Continuar leyendo


Siempre que pienso en la poesía, no sólo de México, si no del mundo, me viene a la mente toda esa diversidad que confluye en un punto, a veces, por mera coincidencia, lejos de escuelas, tradiciones, etc. También pienso en aquellos poetas o poemas que responden a circunstancias políticas, como el caso de Díaz Mirón y otros tantos.
          Hay una momento importante para la poesía en México y me refiero al Modernismo. Más allá de ser un periodo de transición, es una ruptura que además de recoger la herencia hispánica, se enfrenta a la solemnidad, a los "gestos patrióticos" como dice Monsiváis y abre la puerta (la influencia de Baudelaire) para que la literatura hispanoamericana se inscriba en la literatura del mundo.
          Sin temor a equivocarme el Modernismo será fundamental para explicar la poesía del siglo XX y la nuestra. Menciono a Plaza, a Manuel Acuña (la gran leyenda que es "Nocturno a Rosario"), Rubén Darío (verdaderamente el gran poeta de este periodo). A partir de este momento, tenemos grandes plumas (Manuel Gutierrez Nájera, Manuel José Othón, Salvador Díaz Mirón, Efrén Rebolledo, Amado Nervo, entre otros), que además de explorar el idioma, indagan en su sonido. El Modernismo es enorme y va más allá de estas pocas líneas que comparto a manera de pinceladas.
          Otro poeta que me parece importante es Francismo González León, poeta del siglo XIX. Leí, mientras cursaba la carrera, su libro Campanas de la tarde (1922). Su obra está reunida en Poemas, libro editado por el Fondo de Cultura Económica. Su poesía se fundamenta en los sentidos (la amada) así como lo hará López Velarde, Carlos Pellicer, Villaurrutia sobre el paisaje transformado. Luego, vendrá la realidad con su punzada oscura.
          La poesía de Alfredo R. Plascencia, más allá de relación con el hecho religioso y la divinidad, es muy sencilla y para la época, será un látigo muy fuerte:

Así te ves mejor, crucificado.
Bien quisieras herir, pero no puedes.
Quien  acertó a ponerte en ese estado
no hizo cosa mejor. Que así te quedes.

Efrén Rebolledo es otro poeta importante en este periodo. Me sorprende la manera en que enfrenta el hecho erótico en el centro de una sociedad acostumbrada a disfrazarlo:

Bajo la oscura red de la pestaña
destella su pupila de deseo
al ver la grupa de esplendor sabeo
y el albo dorso que la nieve empaña.

Embiste el sexo con la enhiesta caña
igual que si campara en un torneo,
y con mano feliz ase el trofeo
de la trenza odorífera y castaña.

La retórica cubre el acto de la penetración pero el momento está deliciosamente plasmado. "El beso de Safo", es otro poema que vale la pena leer. 
          Para cerrar este comentario, mencionaré por último a Ramón López Velarde. En 1935, Xavier Villaurrutia señaló, como dice Guillermo Sheridan en su texto "Pórtico: la poesía de Ramón López Velarde", algunas verdades pertinentes para entrar a su poesía: 

«... la rara calidad de esta obra, el interés que despierta y la irresistible imantación que ejerce en los espíritus que hacen algo más que leerla superficialmente, hacen de ella un caso singular en las letras mexicanas. Si contamos con poetas más vastos y mejor y más vigorosamente dotados, ninguno es más íntimo, más misterioso y secreto que López Velarde. La intimidad de su voz, su claroscuro misterioso y su profundo secreto han retardado la difusión de su obra, ya no digamos más allá de nuestras fronteras, donde no se le admira porque se le desconoce, sino dentro de nuestro país, donde aun las minorías le han concedido rápidamente, antes de comprenderlo, una admiración gratuita y ciega, admiración que es, casi siempre, una forma de la injusticia».
     

Mi gratitud a Nazul Aramayo por invitarme a formar parte de Página Siete del periódico Vanguardia con la selección poética titulada "Fotografías negras". Gracias también a Esmirna Barrera, por la ilustración.

Nadia Contreras es fundadora y directora de la Revista Literaria Digital Bitácora de Vuelos y de la casa editorial digital con el mismo nombre
Por: Nadia Contreras

I
He de hablar desde esta oscuridad alucinada.
Tal vez,
terminados los lamentos,
puedas a menor distancia,
alcanzarme.

II
Ordenamos las fotografías,
el jardín.

Lo demás,
es mero azar, desdoblamiento.

En la existencia desprovista el destino
—si existe—, avanza
en sentido contrario
a los reflejos.

III
Si me vieran sentada aquí,
a la mesa de las bebidas ardientes.

Hay tanto asombro prolongado,
cuerpos de aquí para allá,
cigarros que se encienden,
se apagan
en un suspiro.

¿Me vieron ya?
¿Atestiguan mi presencia, mi soledad fundida
al temblor de la silla?

¿Podré sostener mi nombre
como los árboles sus encendidos frutos?

IV
El desierto es una gota obstinada
debajo del fuego.

Corrige la luz,
la concavidad
que dispersa los pájaros.

¿Podrás entender la razón
de amar el desierto?

La niña que miraba las olas del mar
—la espuma
invadía el malecón—
está frente a la corriente
de un viento seco, gastado.


V
El cielo, ¿qué es?,
frente a un muelle de niebla suspendida,
frente a un jardín habitado
por la aurora.
¿Qué es?,
ante el fuego
o la vigilia
de pájaros callados.
Mariposas
que se quedan o pasan.

VI
El color dice más que el gesto
en oblicua falsedad.

Sea del cabello
o de la blusa disimulando
la perforación del ombligo.

No miente. Descifra los bordes,
el hechizo de las huellas,
el transcurrir cobrizo de la edad.

El color del mar, de la flor o la noche
es uno solo,
aun para los ojos del ciego.

Se mezcla. En la profundidad de la existencia
hay objetos lentamente decolorándose.

VII
El dolor se erige
—nunca en verdad se ha ido.
Donde se anida la fractura,
las pastillas
dejan calambres ciegos.
En voz alta un remolino
de espuma negra.

La grieta degrada
la autoestima
del paisaje.

VIII
Me devora otro fondo.

Un mar ajeno
donde el tiempo
ha perdido el color, la voz,
la sombra
de las cosas que no terminan.

“Ayúdame a no pedir ayuda”.

IX
La sed es espiral.

Se enreda como la arena y el vientre
provisto de semen está prohibido.

Dentro de mi cuerpo
hay una playa que alumbra.

[Tus padres y tus hermanos
son ataúdes].

El destino conduce
hacia otras vertientes.

Yo lo recuerdo así:
dibujabas el cielo
y las estrellas
se perdían
en su propia sombra.

No era necesariamente
una vertiente,
pero hablamos
del filo de aquella brecha
en la que los hijos
dejarían su nombre.

Tardes desplomadas
para no morir sola.

X
En la inflexión del olvido
dejo los sentimientos.

Llorar, equivale
a acercar lo lejano, a doblegarme
ante las puertas que se cierran
y fotografías
donde no se distingue
el hundimiento de la sombra.

No voy a llorar
cuando mueras, padre;
no voy a agregar
más lágrimas a las lágrimas,
más palabras
al lenguaje
descompuesto
de la ausencia.

Vivir consistirá
en extender la mirada
sobre el desierto
y duplicar, dentro de ella,
el color de la espuma,
el color del fuego
que enciende los campos.

Luego, hallaremos otros rostros
entre el principio y el final.

XI
Debería haber lámparas
en el camino de la muerte.

O cuando menos,
flores para evocar los días
en que tu voz
desarticulaba la tristeza.

El tiempo no se detiene,
y todo lo que sé de ti
es porque mi padre se consuela
en los recuerdos.

Sus historias
toman la forma de tu cuerpo, Clara,
de tu mirada que se colma
de fantasmas y gatos.

Hablo de la muerte
como hablar de la vida
porque de una u otra manera soy
tu mano cuando saludas,
tu sueño
para designar
otra puerta a la noche.

El oficio de escribir
es para mantener
—aun bajo la eternidad
que desintegra—
los ojos abiertos.

XII
(A Juanita)

En vano el aire
en tus pulmones
y las señales invisibles
de los pájaros,
a veces en el cielo,
a veces en el río.

No soportas el empujón de los cristales
cuando abres los ojos.

XIII
Hundir un haz de luz,
romper con esa luz focalizada
los fluidos.


*Nadia Contreras

ESCRITORA, ACADÉMICA Y TALLERISTA

(Quesería, Colima, 1976) Autora de más de 10 libros de poesía, entre sus más recientes publicaciones están Quedará el vacío (PinosAlados Ediciones, 2017), Solo sentir (Editorial Paraíso perdido, 2017), Cumplimiento de la voluntad (Secretaría de Cultura de Coahuila, Colección Arena de Poesía, 2014). Su obra ha sido traducida al inglés, portugués e italiano. Escribe para diferentes medios nacionales y extranjeros. Es fundadora y directora de la Revista Literaria Digital Bitácora de Vuelos (http://www.rdbitacoradevuelos.com.mx/) y de la casa editorial digital con el mismo nombre.