ENTREVISTA Urge dialogar para replantear el quehacer cultural


Periódico Entretodos, realizó a varios artistas y promotores culturales de Torreón, una entrevista relacionada con el quehacer cultural. Comparto mi aportación y, al final de ella, dejo el link, para que pueden descargar de Google Drive, la publicación. 

Periódico Entretodos [PE]: Una vez que tanto a nivel federal como municipal se votó ya por las autoridades de gobierno, ¿qué proponen, en concreto, para que uno y otro nivel de gobierno incentive, modifique, transforme y promueva en términos reales y de resultados el quehacer cultural?
Enumero algunas ideas:

  1. Hace falta una visión integral en cuanto a agenda cultural se refiere. Debe existir comunicación entre las distintas dependencias de gobierno, para poder hacer un proyecto que, aun partiendo de las diferentes necesidades de cada comunidad, pueda ejecutarse ampliamente.
  2. Es necesario mirar hacia los municipios, los ejidos, las comunidades pequeñas, las comunidades indígenas. Nadie debe quedar exento de los programas culturales.
  3. Revisar cada mecanismo que se usa para hacer llegar el arte y la cultura a la población, eliminar aquello que no funcione y crear nuevas estrategias, hablo de optimizar recursos, racionalizar si es necesario, aprovechar la sinergia que se pueda lograr entre los involucrados, utilizar de manera responsable la infraestructura ya existente, buscar la transversalidad en las propuestas. No sólo hacer festivales, o conciertos, o presentaciones o conferencias de relumbrón, sino que éstos verdaderamente contribuyan al desarrollo cultural, social y económico.
  4. Independientemente de las ideologías partidarias, preferencias sexuales y religiosas, se debe aprovechar también la energía, la creatividad de artistas, promotores, talleristas, compañías, sean individuales o colectivos, locales, para apoyar el fortalecimiento integral de la cultura, en los diferentes sectores de la sociedad, haciendo hincapié en aquellos más vulnerables: casa hogar, hospitales, migrantes, presos, etc. Por supuesto, retribuyendo económicamente el trabajo.
  5. Una de las cosas que no debemos olvidar, es el trabajo que se puede hacer con niños y adolescentes, quienes en la edad adulta, serán los futuros consumidores de las artes y la cultura.

[PE]: El tema de cultura ¿debe y tiene que pasar por el "factor" dinero? ¿No es también compromiso y responsabilidad generarla desde otras posibilidades?
Nadia Contreras [NC]: Este es un tema, por siglos, polémico. Si mal no recuerdo en los siglos XVI y XVII fue cuando diversos pensadores se dieron cuenta que las actividades artísticas, pese a su valor intrínseco, constituían una “desviación del uso del capital”. A partir de este momento se desarrollan diversas teorías para justificar o para definitivamente rechazar tal desviación. Mi opinión parte de que las secretarías de cultura, los institutos, las direcciones, forman definitivamente parte del organigrama de los gobiernos, por ello, deberíamos pensar seriamente en mecanismos que hagan autosuficiente el trabajo de las artes y la cultura para que poco a poco dependamos menos de los recursos del estado. Es decir, hacer uso efectivo de la combinación, iniciativa privada, organizaciones o particulares y mercado.
El trabajo con adolescentes y jóvenes me lleva a plantear siempre varias interrogantes: ¿Por qué no apostarle a la educación artística desde la edad temprana? ¿Comenzaríamos así a modificar la manera en que los niños y los adolescentes perciben el arte, sensibilizaríamos su percepción sobre el mundo que les corresponde vivir? Tal vez si sucediera, nos llevaría a ahorrar en asuntos del delito y a lograr públicos más fieles a las manifestaciones artísticas. Es decir, tendríamos siempre un público para la cultura de calidad. Los padres de familia, las escuelas, deben ser un factor determinante al compartir su gusto y pasión por las artes, llámese pintura, escultura, literatura, danza, etc.
Hablo de enfocar los dineros públicos a proyectos dirigidos principalmente a este sector de la sociedad. Hace días leí una nota en La vereda (https://goo.gl/1jLYhH)  y me pareció acertado el programa de “CreArte, 2018 Torreón”. Ves la participación de los niños y dices es una maravilla porque si seguimos insistiendo, lograremos ya por educación, necesidad, gusto, la participación del grueso de la población en diversos eventos, y un público, por supuesto, consumidor de propuestas artísticas de alto nivel.
La polémica tiene su sentido desde el punto de vista en que se vea. No me parece mal la aportación que hacen las dependencias de la federación o de los estados para la cultura y las artes, además son una parte de nuestros impuestos. Incluso, son un buen empujón para los jóvenes que se inician en las artes. En literatura destaco por ejemplo el Programa Tierra Adentro, que abre puertas, como así sucedió cuando publicaron uno de mis primeros libros. Son un aliciente, sin que esto nos lleve al término “precariedad”. Lo que importa aquí, es no depender solamente de estos recursos e interesarnos en una participación cada vez más decidida, más diversa, de empresas, particulares, organizaciones. Finalmente, los creadores y artistas, deben tener la certidumbre del trabajo remunerado.   

[PE]: Pareciera que hay espacios e instancias culturales y artísticas para creadores(as) afamados(as) y no para toda la sociedad en general. ¿Cómo corregir esto? ¿Cómo armonizar este punto?
[NC]: Olvidar a los artistas locales es una práctica común y más por ese supuesto de calidad: “es mejor si viene de fuera, si es extranjero”. Y no solo se aplica al arte, es como una regla de consumo, es decir, una tendencia homogeneizante resultado del mundo global. La presencia del artista foráneo es tan importante como la del artista local y más cuando el artista foráneo comparte a manera de taller, seminario, charla, etcétera, sus experiencias. Es decir, la experiencia global, por decirlo de algún modo, aplicada en un contexto local, vinculándose así el proceso artístico de uno y de otros. No hablo aquí de los artistas esos que de pronto aparecen, sino de un plan para cruzar experiencias artísticas. Son mecanismos que ya se realizan en Coahuila y que pueden a mediano y largo plazo, dar buenos resultados. Además, el uso de las herramientas digitales, facilitan estos encuentros. Seminarios, talleres, cursos, que se imparten en línea.
Los artistas locales deben involucrarse en la activad cultural participando en las diversas convocatorias o iniciativas que a lo largo del año se abren a través de las Secretaría de cultura y, las direcciones o los institutos. Convocatorias a certámenes, publicación de obra, participación en eventos culturales. Por parte de la Secretaria de Cultura del Estado, se tiene un abanico amplio de posibilidades para hacer presencia en diferentes momentos. Por ejemplo, circulan en internet las convocatorias para participar en la FIL Coahuila, para propuesta editorial, para formar parte del Festival Internacional Julio Torri. En junio, cerró la convocatoria del PECDA. Pensemos también en los concursos de poesía: Manuel Acuña y Enriqueta Ochoa. Agreguemos a los mencionados el trabajo que se hace en las universidades, el trabajo de los medios de comunicación que también son parte de la oferta cultural. Hay que considerar lo que realiza cada municipio en este rubro porque también sus ofertas son amplias.
Se comete un error cuando se desiste en participar a través de estos mecanismos, que no son los únicos, pero que son una parte de la estructura cultural. Se dicen que están arreglados, que corresponden a grupos, que los jurados, que los organizadores. Sin embargo, la participación es importante para disminuir estas incidencias. Si no participamos, si no nos involucramos, dejamos el camino libre para que se sigan efectuando las mismas mañas, sin embargo, si participamos, si lo hacemos presentando proyectos de calidad, viables, que cumplan con la parte de la retribución social, obligamos a cambiar las reglas del juego, además de incidir en la manera en que se deben repartir los dineros públicos. Una repartición reflexiva, crítica. Puede ser esta una forma de equilibrar la presencia del artista foráneo con la del artista local, considerando pagos justos para ambas partes.

[PE]: ¿Qué hacer con la falta de diálogo entre instituciones, instancias, promotores culturales y creadores artísticos? ¿Cómo lograr romper ese obstáculo? ¿Es necesario que haya diálogo entre las partes? ¿Por qué si y por qué no?
[NC]: Claro que es necesaria la comunicación entre cada una de las partes. Explico mis razones: Se habla de poner en práctica dinámicas que “extrapolen” el trabajo colaborativo. ¿Cuándo se ha convocado a los artistas, hablo de músicos, pintores, literatos, etcétera para plantear nuestra visión, proyectos, inquietudes, propuestas, ante las “autoridades” culturales? Es un vicio que veo sobre todo en los municipios, celosos unos de otros, y más si se trata de preferencias partidistas, formas de trabajo, o riñas felonas.
Además de que los proyectos se hacen para periodos de gobierno, sí hace falta crear un sistema de comunicación con la intención de crear redes de trabajo colaborativo. Enumero mi propuesta para incentivar el diálogo entre las partes:

  1. Mecanismos eficientes de creación y comunicación. El Facebook y el Twitter funcionan, desafortunadamente, como meros espacios de información, en este caso, me refiero a que dentro de la comunidad artística, será interesante contar con espacios enfocados a la construcción de propuestas o documentos (foros de trabajo colaborativo, charlas, coordinación de talleres, etc).
  2. El trabajo con base en las habilidades y el perfil de cada creador. A unos se les facilita el uso de la tecnología, a otros no, por ello, crear también las herramientas necesarias, para involucrarlos y que formen parte de la construcción y ejecución de un plan cultural acorde a su experiencia.
  3. No limitar sólo a promover portales, asistir a una exposición, a convertirnos en productores. Debemos generar espacios de trabajo colaborativo que permita al interesado, a ese público amante de la cultura y de las artes, a consumir lo que hacemos.
  4. Hay una frase muy cruel pero que es justo aplicar en la comunicación y en el trabajo colaborativo: “No toda la contribución es bienvenida”.  Lo que quiero decir es que no hay que perder de vista los objetivos, el plan, la visión de cada proyecto que se elabore. Si vamos a realizar proyectos que sólo hagan ruido, que acaparen momentáneamente las cámaras y las luces de los reflectores, pues estamos distorsionando la esencia del trabajo. Se debe tener el control de lo que se hace, se ofrece, en todo momento.
  5. No centralizar el trabajo en unos cuantos, de ahí que hablemos de grupos, colectivos, organizaciones, etc. Reforzar la cooperación entre ellas, no elitizar, y que exista transparencia en todas las prácticas. Como dije, la comunicación es necesaria y más aún saltar ese gran obstáculo que entorpece el trabajo cultural.

[PE]: En tu opinión ¿la cultura obedece a intereses personales, de grupo, de partido o ideológicos? ¿Cómo debería ser según tu experiencia?
[NC]: La cultura obedece más a la experiencia humana, la manera en que las personas, sea de manera individual o perteneciendo a un grupo, se posicionan, se relacionan, se definen dentro de una sociedad. Independientemente de que nos llamemos conquistados o conquistadores, la cultura va más allá de un interés personal, de grupo, de partido, e incluso ideológico. Lo digo, porque la cultura busca la relación entre cada uno de los ámbitos de la sociedad, para finalmente lograr la interculturalidad.
Vuelvo a mis alumnos y veo que responden a determinados casos, de una manera o de otra. Y esto tiene mucho que ver con la cultura, con esa transmisión que abordé cuando respondí a la primera pregunta. No se nace con cultura, se aprende a lo largo de los años, y es en ese proceso de socialización que se logra una identidad. ¿Quiénes están involucrados en el proceso?: la familia, la escuela, la religión, los medios de comunicación, las instancias culturales (vuelvo a ese aprendizaje del que también hablé), los creadores artísticos. Desafortunadamente ahora la cultura está condicionada por medios o grupos, sin embargo, el individuo debe ser capaz de reflexionar para crear un entorno de comunicación intercultural eficaz. La cultura es pues un puente de comunicación, en mi caso, en el salón de clase y en otro momento, a partir de mi trabajo literario, en donde se facilita el intercambio, la experiencia, las emociones, los sentimientos, los sentidos sobre nuestra sociedad, el mundo, sobre nosotros mismos y los otros.

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