POEMA DE LA SEMANA Mis haikús favoritos


Estoy a punto de cumplir 41 años. El 16 de septiembre, que en realidad debería ser 18, eso es lo que dice la carta de adopción, estaremos en casa de manteles largos. Mi papá, ese mismo 16, cumple 81 años y es una razón más para encender el cielo con juegos artificiales. Se cierra un ciclo para comenzar otro y debo decir que me siento orgullosa de lo que he logrado hasta el momento. Puedo hablar del amor y de los proyectos personales con orgullo. Por supuesto, falta mucho camino por recorrer.
Originalmente pensé en festejarlo haciendo una especie de antología con mis poemas favoritos. Mi intención era reunir 41. Cuando comencé a preparar el material, vi que la antología se hacía interminable y, aunque no lo crean, la página web también tiene un espacio limitado que se relaciona directamente con la lectura cómoda, amigable. Pensé en algo más breve y consideré al haikú[1] la alternativa perfecta. Sí, un ramillete que podía, en este momento de mi vida, compartir con ustedes.  
Hablamos de una de las formas breves de la poesía; en ella, cada imagen se convierte en un diamante. Se originó en Japón pero a José Juan Tablada, en México, le debemos la adaptación de aquella estructura a la poesía en español: “Durante su viaje a Japón en el año de 1900, como corresponsal de la Revista Moderna, envió crónicas a dicha publicación, en las que tocaba temas como el refinamiento de las costumbres niponas y los detalles naturalistas de su sensibilidad plástica. De ahí que a su regreso a México comenzará a adaptar al español la estructura poética conocida como haikú”[2]. Espero disfruten este ramillete de 41 haikús, 41 años.



1. YAMAGUCHI SEISHI (1901 – 1994 Kioto, Japón)

Una libélula a solas
en el envés de una hoja.
Lluvia de otoño.

2. XAVIER VILLAURRUTIA (1903 – 1950, México)

Reloj: ¿Qué corazón tan avaro
cuenta el metal de los instantes?

3. ELÍAS NANDINO (1900-1993, México)

La caña de azúcar,
con sólo mirarla,
ya nos endulza.

4. KONISHI RAIZAN (1654-1716, Osaka, Japón)

Mil pequeños peces blancos
Como si hirviera
El color del agua.

5. RAFAEL LOZANO (1899- ¿?, México)

Geisha: Sale de su kimona
como de su capullo
la mariposa.

6. JOSÉ EMILIO PACHECO (1939 – 2014, México)

Antártida de nubes
y al crepúsculo
espejismos de fuego.

7. CARMEN MILLÁN LARA (1914-1982, México)

cuarto de azotea
el eco de los perros
en los traspatios.

8. MATSUO BASHO (1644–1694, Japón)

¿Es primavera?
La colina sin nombre
se perdió en la neblina.

9. ALBERTO BLANCO (1951, México)

El fondo toma
de la mujer desnuda
su propia forma.

10. ALFONSO PEDRAZA (1956, México)

Silencio, es noche,
a orillas del mar
duerme la caracola.


11. KUSAMA TOKIHIKO (1920-2003, Japón)

En lo alto de la ladera
las flores de los cerezos juguetean
mientras caen.

12. SHIKI (1867–1902, Japón)

Las noches son breves
¿Cuántos días más
aún por vivir?

13. TANEDA SANTOKA (1882-1940, Japón)

Otoño
La desgracia y nada más
Yo continúo mi viaje.

14. INAHATA TEIKO (1931-, Yokohama)

Contemplando el mar
percibo titilantes
copos de nieve.

15. OKANO KIN´EMON KAMEHIDE (Escritor y poeta japonés)

En los campos donde
anoche nevó,
fragancia de ciruelo.

16. KABAYASHI ISSA (1763 –1827, Kobayashi)

La mariposa revolotea
como si desesperara
en este mundo.

17. YAMAGUSHI SODO (1642-1716, Japón)

Esta primavera en mi cabaña
Absolutamente nada
Absolutamente todo.

18. YOSA BUSON (1716-1784, Osaka, Japón)

Sobre la campana del templo
posada, dormida
¡una mariposa!

19. MATSUO BASHO (1644–1694, Japón)

Las montañas y el jardín
se van adentrando
hasta mi habitación en verano.

20. OCTAVIO PAZ (1914-1998, México)

Cuando mis ojos
se cierran y se abren
Todo ha cambiado.

21. JUAN RAMÓN JIMÉNEZ (1881-1958, España)

Está el árbol en flor.
Y la noche le quita, cada día,
la mitad de las flores.


22. OCTAVIO PAZ (1914-1998, México)

Sobre la arena
escritura de pájaros:
memorias del viento.

23. JOSÉ JUAN TABLADA (1871-1945, México)

Trozos de barro:
por la senda en penumbra
saltan los sapos.

24. JOSÉ JUAN TABLADA (1871-1945, México)

LA PAJARERA

Distintos cantos a la vez;
La pajarera musical
Es una torre de Babel.

25. RAÚL ORTIZ ÁVILA (México)

¿A qué sacarán punta, en la noche,
con su piedrecita de afilar?

26. AGUSTÍN HARO Y TAMARIZ (1811-1869, México)

Me hace pensar el zapote,
que estoy co­miendo, de día
y a pedacitos la noche.

27. JOSÉ VILLALOBOS ORTIZ (1889-1946, México)

Ve el agua azul del pozo,
piensa resignado,
que va el cielo en su lomo.

28. JOSÉ JUAN TABLADA (1871-1945, México)

LA BUGANVILIA

La noche anticipa
Y de pronto arde en el crepúsculo,
La pirotecnia de la buganvilia.

29. JUAN PORRAS SÁNCHEZ (1920-1966, México)

Corren los popotales
llevando pajaritos inválidos, de viaje…

30. EMILIO URIBE ROMO (Melo, 1893 - Montevideo, 1975)

Carta que sube
del ensueño del niño
hacia la nube.

31.  JOSÉ RUBÉN ROMERO (1890 – 1952, México)

Sesión permanente,
los viejos del pueblo discuten
la honra de toda la gente.

32. JORGE LUIS BORGES (1899-1986, Argentina)

Lejos un trino.
El ruiseñor no sabe
que te consuela.

33. OCTAVIO PAZ (1914-1998, México)

El mundo cabe
en diecisiete sílabas:
tú en esta choza.

34. KABAYASHI ISSA (1763 –1827, Kobayashi)

De no estar tú,
demasiado enorme
sería el bosque.

35. JOSÉ JUAN TABLADA (1871-1945, México)

Breve cortejo nupcial,
las hormigas arrastran
pétalos de azahar.

36. CARLOS LÓPEZ MOCTEZUMA (1942, México)

El nopal y el
puercoespín se cruzan
miradas punzantes.

37. MATSUO BASHO (1644–1694, Japón)

Flores de cerezo en el cielo oscuro
entre ellas
la melancolía florece.

38. FUKUDA CHIYO-NI (1703-1775, Japón)

Roza
el hilo de la caña de pescar,
la luna en verano.

39. JOSÉ JUAN TABLADA (1871-1945, México)

PECES VOLADORES

Al golpe del oro solar
estalla en astillas
el vidrio del mar.

40. KIKUSHA (1753- 1826, Japón)

Entre montañas profundas
En mi sombrero
El sonido de la hoja.

41. JOSÉ GOROSTIZA (1901-1973, México)

A veces me dan ganas de llorar,
pero las suple el mar.




[1] “El haiku es una forma, una diminuta vasija verbal que se adapta a la voz que lo pronuncia, una forma fija de expresión poética de origen japonés. Consta de tres versos, de cinco, siete y cinco sílabas y, en su manera más clásica, alguno de estos versos debe contener al menos una palabra que aluda a la naturaleza y que, como una especie de calendario verbal, sitúe la época del año que campea en el haiku.” Definición de Eduardo Casar en http://algarabia.com/artes/el-haiku/

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