Concurso #EscribirPoesía No. 3 La contemplación

 




Elige la imagen que consideres pertinente para la realización de tu texto. Como son diferentes y la idea final del ejercicio es realizar un poema, sugiero elegir sólo una. Si decides usar varias, el poema final debe plantear la relación. Trabajarás tres niveles de observación-contemplación:
  • Mirar pasivamente
  • Mirar tranquilamente
  • Mirar absorto.  
Una vez que hayas elegido la foto:
  • Tómate el tiempo para mirarla con serenidad. 
  • Observa la belleza del panorama, abre tus sentidos, escucha. 
  • Inclúyete mentalmente en ese paisaje y localiza en él, algún detalle que te llame la atención, quizá una historia. 
  • Redacta en verso lo que hayas experimentado. No tengas miedo, arrójate a la emoción y, tal vez, logres un buen poema. No hay límite de versos. 
Los autores de los poemas mejor realizados recibirán un diploma virtual. El ejercicio cierra el sábado 29 de julio de 2017.

Usa la sección de "Comentarios" para escribir el poema o los poemas. 

Nota: Parte de este ejercicio lo tomé del libro Hacer el verso de Marcelo Di Marco (Mondadori, 2012). Hice algunas modificaciones.

Comentarios

  1. Cuatro letras, Gian
    Cuatro letras forman tu nombre donde incontables latidos aún no terminan de darte forma al adiós contenido entre mis labios.
    Aspiro el aroma del tiempo exhalado por los frondosos troncos adheridos a tus entrañas
    no es mi lugar, lo sé
    sin embargo, me reúso a dejar la felicidad compartida sólo por las bestias que habitan el verde regazo del mundo,
    como tú y yo, día y noche, en tiempo apartado del hoy
    aquí, en el lugar donde el viento arrulla bajo la fragancia de los pinos, te siento más vivo que nunca.
    La nostalgia empalaga mis suspiros
    sonsaca al anhelo para preguntarme por tus pensamientos
    ¿qué verías tú en este lugar que no fuera ese camino de regreso al seno del universo?
    Estos árboles flacos, a la orilla del camino, conocen nuestras conversaciones secretas
    mustios, me observan en el mismo silencio que el año anterior cuando vine a buscar tu recuerdo
    volví descalza de consuelo con las manos vacías
    callan, callan con sus troncos delgados y sus ramas tupidas de melancolía
    me miran sola, y callan mientras bailan al son del trinar de las aves silvestres
    aves de una generación que no alcanzó a conocernos juntos.
    En el bosque
    en este bosque
    crujen las hojas caídas bajo los pasos solitarios que no dejan de buscar tu compañía.

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  2. Respuestas
    1. Aquí mismo, en esta sección de comentarios. Gracias por su interés en el concurso.

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    1. Hola Sara. Si tú observas, ya aparece tu nombre. Sólo que quieras publicar con un nombre distinto. El poema debe ser de tu autoría. Gracias por tu interés en participar.

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    2. Si deseas ponerle título al poema adelante. Es lo más correcto.

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  5. El camino del sol en nuestros deseos

    Tus pies desnudos atraviesan esta carretera de motivos.
    Nos buscamos antípodas hasta unir nuestras yemas
    como dos gotas que no desisten de su origen de río.
    El camino es una serpiente que ausculta su veneno
    en nuestros acantilados oculares que siempre lloran
    buscando el antídoto para esta distancia.
    Tocamos la línea amarilla de la derrota.
    Tocamos la piel lisa de la tierra,
    y deseamos tener la dermis intacta –libre de daños-
    Aceptamos el cobijo de los árboles y dormimos
    resguardados en su sombra.
    Nos resignamos a la pérdida cuando el paisaje
    anunció desierto.
    Pero todo fue vano:
    /El designio del amor es el reino del sol que observa a la tierra
    y toca su carne, sin temor al incendio/
    Aceptamos el sacrificio.
    Seguimos caminando como nubes de pájaros blancos
    que cambian su forma, pero no su esencia de cielo.
    Cuando lleguemos juntos a esa frontera,
    con nuestras vestimentas pobladas de noche,
    pernoctados de inagotables tormentas,
    nos abrazaremos y seguiremos recorriendo
    el mismo camino, tomados de la mano.

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  6. Horizonte

    Ese día empacamos
    palabras mezcladas
    con el resto de lágrimas y piel
    que dejamos caer
    sobre el suelo
    y el horizonte,
    formado de polvo y luz,
    desapareció al desviar la mirada
    -efecto de la causa-.
    Cuando el tiempo alcance
    llegará el reencuentro,
    volveremos a sentir
    la extrañeza del asfalto
    y el cielo se disolverá
    en un eco nuevo.

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  7. HACIA TI

    Voy a reunirme contigo,
    hoy lo he decidido.
    Voy a tomar el camino
    que hemos recorrido
    tu y yo tantas veces.

    Voy a irme despacio
    mientras el sol se adormece,
    con maletas en la mano,
    caminando por la ruta de esa vieja carretera,
    desgantando el pavimento sin mirar jamás atrás.

    Me tomaré unos minutos
    para entre los árboles rememorar,
    las horas que allí pasamos
    cuando en esa ruta
    parabamos a ratos y amabamos de más.

    Vendrás a mi encuentro,
    yo sé! lo presiento,
    pues son mis labios tremulos y traviesos
    los que apaciguan tu infierno,
    y encienden tu cielo, y te hacen vibrar.

    Mirando al horizonte
    y al cielo despejado
    mi espíritu libre ya empieza a bailar.
    Mochila en mi espalda y a paso calmado
    allá en lantonanza te voy a encontrar.

    Patblue ♥©

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  8. Lamento

    Aunque el cemento es tibio
    sigue siendo el cemento,
    donde me tropecé
    en mis ratos de ocio.
    No es nada suave al tacto,
    ni lo que yo deseaba,
    y a pesar del lamento
    y de mis pies cansados
    caminaría contigo.

    En medio de estas letras,
    absurdas, tontas, cursis,
    sólo quiero gritar
    cuánto deseo
    que al final del camino
    me recuerdes,
    sentir que no fue en vano
    acariciar tu alma.

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  9. La despedida

    Un largo sendero nos separa, un horizonte verde en nuestra dulce muerte; los pasos en el eco del fango nos recuerdan la frescura del aliento de la despedida.

    En el sueño del verano nos volvemos a encontrar, en las hojas secas que tapizan nuestro camino en el abrazo del atardecer; el murmullo del bosque adormece los ojos, los besos y las lágrimas del adiós.

    En la suave caricia de la noche,
    el aroma de tu mirada se fue uniendo a las ramas de nuestro deseo.

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  10. Mareas.

    Tus brazos son mi marea,
    lento arrastre hasta la perdición de tus labios.
    Me llevas al horizonte,
    velado hasta ahora a los hombres,
    costas prohibidas,
    deseadas.
    Eres un océano en ti misma,
    hacedora de naufragios,
    perdición por igual para hombres de agua y tierra.
    Finges ser mar en calma,
    sólo para desatar la tormenta,
    al primer beso.
    ¡ay! como quisiera que fueras luna,
    diosa en la quietud,
    como quisiera que fueras puerto,
    ancla,
    para asirme a ti,
    dormir,
    no soltarte nunca.

    Wilberto Palomares

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