VISIONADOS Lo que podemos ser en un mal día, por Nadia Contreras


Es inquietante descubrir que una persona común puede cometer un acto que, hasta el día anterior, habría jurado que jamás realizaría. Hablo de alguien que tiene una casa, una familia, un empleo, una rutina y una idea bastante clara de quién es. Hasta que sobreviene un mal día.
 
Esto es lo que sugiere Desde dentro (Inside Man), la miniserie de 2022 creada por Steven Moffat. Es un thriller criminal con toques de drama psicológico que cuenta dos historias que, al principio, parecen no tener nada que ver. Una es la de Jefferson Grieff, un asesino condenado a muerte que, desde la prisión, ayuda a resolver crímenes. La otra es la de Harry Watling, un vicario inglés cuya vida empieza a venirse abajo después de tomar una decisión que, al principio, cree necesaria para proteger a su hijo.


Stanley Tucci interpreta a Grieff y David Tennant a Harry. También están Dolly Wells, como Janice Fife, la mujer que termina secuestrada en el sótano de Harry, y Lydia West, como Beth Davenport, la periodista que entrevista a Grieff. Son personajes muy distintos, pero sus historias terminan llevándolos hacia la culpa, las decisiones y aquello que preferimos no mirar de nosotros mismos.
 
La historia de Harry da inicio con una justificación. Una memoria USB con material pornográfico lo lleva a intentar proteger a su hijo y, a partir de ahí, toma decisiones cada vez más graves. Una mentira lleva a otra y, poco a poco, el hombre que quería solucionar un problema termina atrapado en algo mucho más grande que él.
 
En este punto Edgar es clave. Él es quien le da a Harry el pendrive para que lo esconda de su madre y le dice que sólo contiene porno normal. Harry, por protegerlo, se lo guarda sin revisar el contenido. Cuando Janice descubre que en realidad es pornografía infantil, el vicario queda involucrado en algo que nunca imaginó. El desastre comienza con decisiones que, por separado, pueden parecer pequeñas: proteger a alguien, evitar una acusación o impedir que todo salga a la luz.
 
Ahí aparece una de las preguntas clásicas de la filosofía moral: ¿qué convierte una acción en buena o mala: la intención con la que se realiza o sus consecuencias? ¡Qué pregunta tan difícil de responder! Harry quiere proteger a su hijo, Mary quiere proteger a su familia y la madre de Edgar quiere proteger al suyo, aunque en su caso todo resulta mucho más perturbador. Lo vigila, lo controla y lo trata de una manera abusiva. Sabe de su condición y de sus impulsos, pero también lo acosa, lo humilla y lo golpea. Su relación está marcada por la violencia y el control.
 
Mary, la esposa de Harry, ocupa un lugar especialmente interesante. Cuando descubre lo que ocurre, no se trata sólo de observar las decisiones de su marido, sino de decidir qué está dispuesta a hacer. Y aquí aparece otra pregunta: ¿hasta dónde llega nuestra obligación moral cuando creemos que alguien que amamos está en peligro?
 
Harry es vicario y vive rodeado de ideas como el pecado, el sacrificio, la culpa, el perdón y la redención. En uno de los momentos más reveladores, Harry habla del sacrificio de Jesús, pero Mary le recuerda algo muy sencillo: Jesús no tuvo hijos que proteger. La observación cuestiona parte del razonamiento de Harry. Jesús puede presentarse como alguien que se sacrifica por los demás; Harry, en cambio, toma decisiones en nombre de su hijo y haciendo que otras personas paguen el precio. No es exactamente el mismo sacrificio. La serie introduce así una diferencia importante entre sacrificarse por alguien y decidir por alguien.
 
Y hay otra cuestión: Harry usa su propia fe para darle sentido a las decisiones que tomó. Para quien cree, la religión puede dar consuelo y ayudar a enfrentar la culpa, pero también puede usarse para justificar decisiones que hemos tomado. La psicología también arroja muchas ideas sobre el comportamiento de Harry, es decir, del ser humano. Bajo presión, nuestra capacidad para pensar en las consecuencias a largo plazo disminuye. Cuando sentimos miedo o una amenaza inmediata, la mente se concentra en resolver el peligro que tiene delante. Harry deja de preguntarse «¿qué consecuencias tendrá esto?» y empieza a pensar «¿cómo salgo de esto ahora?».
 
Grieff es su contrapunto. Él cruzó esa línea muchos años atrás. Está condenado a muerte por haber asesinado a su esposa y, aun así, es uno de los personajes que habla con más claridad sobre la culpa, la violencia y la naturaleza humana. Aquí hay una paradoja: el hombre que está encerrado en prisión parece tener más libertad para pensar que el que está fuera. Grieff no puede salir, pero conserva la calma y la claridad para tomar decisiones; Harry es libre para irse a donde quiera, aunque cada decisión que toma lo mete un poco más en su propio encierro.
 
Es fácil pensar que un asesino es un monstruo y que nosotros somos completamente distintos. Así podemos verlo desde lejos y sentirnos a salvo. También es cierto que la serie lleva algunas situaciones demasiado lejos y, en ciertos momentos, tenemos que aceptar coincidencias poco creíbles o decisiones bastante absurdas para que la historia avance. Harry, por ejemplo, puede llegar a ser desesperantemente ingenuo. Hay momentos en que uno quisiera decirle: «Por favor, piensa cinco minutos antes de hacer eso».
 
Esa incomodidad también forma parte de la historia. La literatura y el cine llevan mucho tiempo usando a los criminales para preguntarse qué hay dentro. Desde Raskólnikov en Crimen y castigo hasta el doctor Jekyll, la literatura cuestiona no sólo quién comete un crimen, sino qué ocurre después, cuando una persona tiene que vivir con lo que ha hecho. Las circunstancias influyen en lo que hacemos, pero nuestras decisiones siguen siendo nuestras. Comprender por qué alguien hace algo no significa justificarlo.
 
La serie también emplea a Grieff para hablar de otra forma de investigar. En lugar de buscar únicamente lo que está presente, se pregunta qué debería estar ahí y no está. ¿Qué tendría que haber ocurrido y no ocurrió? ¿En qué momento comenzó a faltar algo? Es una idea que sirve para investigar un crimen y una forma de entender a una persona: lo que alguien calla, evita o decide no contar dice tanto de esa persona como lo que sí está dispuesto a contar.
 
Hacia el final, las historias se cruzan y la serie vuelve a cambiar las piezas de lugar. Janice, que durante buena parte de la historia parece ser una víctima, logra escapar y aparece después de los créditos para visitar a Grieff. Lo que le pide cambia nuestra percepción sobre él y deja abierta una nueva historia.
 
La serie no divide a los personajes entre buenos, malos y víctimas. Todos tienen razones, miedos y límites. Y también tiene muy buenas frases, algunas de ellas bastante fuertes y otras que dicen mucho sobre lo que está pasando. Aquí les comparto algunas, junto con una breve explicación. Y, por supuesto, me gustaría que ustedes también compartieran sus puntos de vista, porque quizá encontraron en ellas algo que a mí se me pasó.
 
Frases matonas
 
1. «Somos cualquiera en un mal día.»
 
Es la frase que mejor representa la serie. No quiere decir que todos seamos capaces de matar, sino que todos podemos equivocarnos, tomar una mala decisión y hacer algo que nunca pensamos que haríamos. Eso es lo que la hace incómoda.
 
2. «Las grietas se abren en la vida más ordinaria y pueden tragarse a todos.»
 
Harry tenía una vida normal: esposa, hijo, trabajo, casa, iglesia. De pronto, todo se le complica. Y así puede pasar en la vida: basta con que algo salga mal para que aquello que parecía estar bien empiece a cambiar.
 
3. «Nadie está a salvo de lo peor que pueda hacer.»
 
Aquí la pregunta es bastante incómoda: ¿realmente sabemos de qué somos capaces? Harry seguramente tenía cosas que pensaba que nunca haría. Hasta que las circunstancias lo llevaron a hacerlas.
 
4. «Las mentiras se aclaran y puedes entenderlo, al fin, al hombre dentro de ti.»
 
Hay un momento en que no podemos seguir poniendo excusas. Podemos engañar a otras personas, pero llega un punto en que tenemos que reconocer lo que hicimos y quiénes somos después de hacerlo.
 
5. «Hay pocas ventajas de tener la sangre de una madre en tus manos, pero al menos sabes quién eres, quién fuiste siempre.»
 
Es una frase muy oscura. Grieff sabe que hizo algo terrible y también sabe que fue capaz de hacerlo. Después de cruzar un límite así, no puedes decir «yo nunca haría algo parecido». Ya sabes que sí.
 
6. «El autodesprecio merece compañía.»
 
Morag lo dice de una forma bastante dura, pero se entiende. Cuando uno no se gusta mucho a sí mismo, a veces busca a alguien que entienda esa parte que quiere esconder. No necesariamente porque sea una buena compañía, sino porque al menos no tiene que fingir.
 
7. «Debería ser fácil no creer en el infierno.»
 
Harry es vicario, así que esta frase tiene un significado especial para él. Está hablando del infierno mientras intenta entender lo que está haciendo y la culpa. No es precisamente una conversación cómoda para un hombre de iglesia.
 
8. «Por fin logré entender lo que no pasó.»
 
Grieff se fija en algo que normalmente pasamos por alto: lo que falta. No sólo pregunta qué ocurrió, sino qué tendría que haber ocurrido y no ocurrió. A veces una cosa que no está dice mucho más de lo que parece.
 
9. «Si te digo que pienses en un camión rojo…»
 
Esta me gusta porque es muy fácil comprobarla. Si alguien te dice «no pienses en un elefante rosa», perdiste: el elefante apareció en tu cabeza. Con el camión pasa lo mismo. Cuanto más intentamos sacar algo de nuestra mente, más presente puede estar.
 
10. «Puedes notar que un helicóptero llega, pero no notas que un helicóptero no llega.»
 
Es algo que pasa todos los días: nos damos cuenta de lo que ocurre, pero no siempre de lo que debería haber ocurrido y no ocurrió. Si estás esperando una llamada y no llega, por ejemplo, puedes tardar bastante en preguntarte por qué. En una investigación, ese pequeño detalle puede ser importante.
 
11. «Cualquier persona tiene miedo de lo que merece.»
 
Esta frase tiene que ver con la culpa. A veces no tenemos miedo de lo que otra persona pueda hacernos, sino de lo que creemos que nos corresponde después de haber hecho algo malo.
 
12. «Matar a alguien no te hace indiferente.»
 
Aquí la serie rompe con una idea bastante común: pensar que alguien que mata tiene que ser una persona sin sentimientos. No necesariamente. Puede hacer algo terrible y seguir sintiendo miedo, culpa, cariño o dolor. Eso no lo hace menos responsable de lo que hizo.
 
13. «Bienvenido al interior.»
 
El «interior» es la prisión, claro, pero también todo aquello que llevamos dentro y que no siempre queremos mirar: nuestros miedos, culpas, secretos y pensamientos. Y de esto, en esta serie, hay bastante.
 
Si todavía no la han visto, Desde dentro está disponible en Netflix. 

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